En Nutreme, nos apasiona la nutrición y el bienestar. Ofrecemos productos de alta calidad para que cuides tu alimentación de forma saludable y equilibrada.
Soy Silvia Rueda Arribas,
- Licenciada en Psicopedagogía por la Universidad Complutense de Madrid. (1990-1995)
- Diplomada en Dietética y Nutrición Humana por el CESNID, Universidad de Barcelona. (2005-2008)
- Tengo un postgrado en Nutrición Celular Activa, por la Association française de médecine orthomoleculaire e INCA. (2013)
- Máster en PNIE (Psicoinmunoendrocrinología). Regenera y EFHRE International University. (2018-2020)
- Curso de Coaching Nutritional en la actividad deportiva y la pérdida de peso. (22020)
Formación complementaria
- Curso de Cocina Básica y Tradicional Mediterránea – Escuela Bellart, Barcelona (2016)
- Curso «La Nueva Suplementación Deportiva: De la Teoría a la Práctica» (2015)
- Curso de Dietética y Nutrición Naturista – Escuela de Naturopatía y Terapias Naturales Naima (2004 – 2005)
- Curso de Autoconocimiento: Las Personas en Primer Lugar – Universidad C.E.E.S., Villaviciosa de Odón, Madrid (2001)
- Monitora de Aeróbic y Entrenadora Deportiva – Federación Madrileña de Gimnasia (1996)
- Formación en Fomentación para el Liderazgo y Coaching – Skern Lodge, Inglaterra (1989)
Mi historia
Creo que he pasado toda mi vida pensando en la alimentación, por lo que era evidente que me dedicaría a la nutrición. Sin embargo, debido a mi carácter sociable, empático y abierto, también sentí la necesidad de estudiar psicopedagogía, porque tengo claro que una dieta no es solo cuestión de alimentos, recetas y calorías. Nuestras emociones influyen en cada minuto de nuestra vida y están profundamente vinculadas a nuestra forma de comer.
Nunca he sido una chica obesa, pero desde temprana edad viví el sobrepeso y los complejos de inferioridad como algo constante en mi vida. Hoy, cuando miro mis fotos de los 15-16 años, me cuesta entender por qué me sentía tan mal conmigo misma y cómo llegué a desarrollar situaciones de TCA (Trastorno de la Conducta Alimentaria). Sin embargo, así fue.
Tuve la suerte de contar con el apoyo de mis padres y de una breve pero valiosa terapia de grupo con un psicólogo. Gracias a ellos, aprendí a mirar dentro de mí y encontrar la fortaleza para cambiar mi percepción. Convertí mi problema en mi mayor fortaleza. Más tarde, tras mudarme de ciudad, conocí a mi pareja, una persona especial que me impulsó a profundizar aún más en mi potencial. Siempre ha dicho que soy un diamante en bruto, y sin duda, ha sido parte fundamental de mi transformación hacia una vida más optimista y segura.
Cada paso que di estuvo enfocado en mi mejora personal, tanto física como psicológica. Cambié mi forma de verme a mí misma y de ver a los demás. Descubrí que si hacía todo lo posible por ser feliz, por potenciar mis mejores actitudes y minimizar las peores, podría ayudar a los demás. Y lo mejor de todo es que, al hacerlo, recibo un aprendizaje constante, como un mantra que refuerza mi compromiso cada día.
Es fundamental predicar con el ejemplo, y me enorgullece decir que, a mis 50 años, llevo una alimentación adecuada, adaptada a mis necesidades, practico actividad física de forma habitual y me mantengo en constante aprendizaje sobre hábitos saludables y bienestar. Utilizo suplementación y fitoterapia según lo requiera, priorizo un buen descanso, y siempre intento dar cariño a quienes me rodean, no solo a mis seres queridos, sino también a mis pacientes. Con ellos genero una relación cercana, basada en la empatía, ya que mi prioridad no es abarcar a muchas personas, sino ofrecerles un servicio de calidad.
Practico la meditación, aunque reconozco que es lo que más me cuesta, porque soy una persona muy activa. Acepto y aprendo de cada situación, y aunque a veces el camino sea difícil, siempre sigo adelante. Este es el mensaje que intento transmitir a los demás: el cambio es posible, la salud es un camino integral y todo empieza con el deseo de mejorar.